El año en que el MWC fue testigo de la guerra comercial entre China y EEUU

Además de los nuevos teléfonos plegables y los avances en el 5G, esta edición de la feria ha visto a uno de sus grandes protagonistas, Huawei, defenderse de las acusaciones de espionaje la administración Trump

Este jueves terminó el Mobile World Congress (MWC) 2019, la decimocuarta edición que esta feria celebra en Barcelona. A las puertas de cumplir una década y media en la capital catalana, el gran congreso mundial de la tecnología móvil puede presumir de haber visto de todo.  Las novedades de este año han discurrido desde un tipo de terminal inédito –el teléfono plegable- hasta los últimos avances prácticos de la red 5G, una tecnología omnipresente en esta edición en el inmenso recinto de Fira Barcelona.  

Pero como punto verdaderamente exótico han aparecido las derivadas del conflicto comercial y político que desde hace casi un año mantienen las dos primeras economías del mundo. El enfrentamiento entre Estados Unidos y China –representada aquí por el gigante tecnológico Huawei– también se ha hecho notar en el Mobile 2019.

“No tienen ninguna prueba”

En el segundo día del MWC el presidente de Huawei, Guo Ping, se subió al estrado con un mensaje claro: “No tienen nada. No tienen ninguna prueba”. El directivo del segundo fabricante de móviles del planeta respondía así a las acusaciones que en los últimos meses llegan desde Washington. La administración de Donald Trump sostiene que la tecnológica ha permitido al Gobierno chino utilizar sus redes para espiar a ciudadanos de otros países.

“Para una mejor tecnología y mayor seguridad, escojan Huawei”, aseguró Ping ante un auditorio repleto de ejecutivos, muchos de ellos europeos, el segundo mercado tras China de la compañía. Horas después, en el mismo recinto, un alto funcionario estadounidense insistía en las acusaciones. “Sabemos que la empresa Huawei, en particular, ha sido engañosa y deshonesta”, aseguró Robert Strayer, subsecretario de Estado para la comunicación internacional y cibercomunicación, ante los periodistas.

La amenaza de un veto global a Huawei

Por ahora este conflicto, primo hermano de la guerra de los aranceles que mantienen ambos países, ya ha provocado que EEUU vete a Huawei en el desarrollo de la red 5G en su territorio. Un paso que han seguido también Japón, Australia y Nueva Zelanda, disparando contra una de las tecnologías en las que la compañía china lleva la voz cantante.

Hasta ahora, y ante la falta de evidencias que prueben una acusación tan grave, Europa mantiene un tono conciliador. “No podemos tomar decisiones prematuras basadas en el análisis parcial de los hechos”, aseguró esta semana en Barcelona Mariya Gabriel, comisaria europea de Economía y Sociedad Digital. Todo un alivio para los directivos de la multinacional asiática, que dedicaron buena parte del congreso a defender a capa y espada la seguridad y honestidad de sus redes.

Entrada al recinto del Mobile World Congress 2019, en el último día de la feria. Foto: Pablo Jiménez.

Teléfonos plegables en vitrinas

El tiempo restante los portavoces de Huawei lo dedicaron sobre todo a responder preguntas sobre uno de los dispositivos estrella del Mobile de este año. El Huawei Mate X del fabricante chino y el Galaxy Fold de Samsung son los dos primeros teléfonos plegables del mundo. Y también han sido los terminales más buscados por los asistentes a la feria.

La decepción fue la forma de presentar al público ambos productos: tras un cristal y en una vitrina. Provocando así el enfado de los analistas y la decepción de los curiosos que querían tener en sus manos este nuevo formato de teléfono. Para lograrlo definitivamente tendrán que esperar un tiempo (el Galaxy Fold saldrá a la venta el 26 de abril; y el Mate X no tiene fecha confirmada de salida) y, sobre todo, rascarse a fondo el bolsillo (el primero costará 1.980 euros en Europa; por los 2.607 del Huawei).

El boom del 5G

Desde el punto de vista puramente tecnológico, el otro gran protagonista de este Mobile ha sido el 5G. O más bien las aplicaciones prácticas de esta tecnología en campos como la salud y el entretenimiento [link a la pieza sobre 5G]. La retransmisión en directo de una operación quirúrgica de máxima dificultad, tele-asistida a través de una red de este tipo, se convirtió en uno de los grandes momentos de la historia reciente de la feria.

A estos usos prácticos hay que añadir la exhibición por parte de marcas como LG, Samsung o ZTE de los primeros terminales diseñados para funcionar con esta tecnología. Un ejercicio bastante vacío, teniendo en cuenta que las primeras redes comerciales no llegarán hasta el año que viene y que habrá que esperar hasta 2025 para verlas desplegadas del todo.

Nadella y Hanke, a falta de Zuckerberg

Como todos los años, la GSMA, la patronal de la industria móvil encargada del evento, ha tratado de salpimentar las ponencias del MWC con unos cuantos grandes nombres. Por segundo año consecutivo –después de varias ediciones con conferencias bajo su firma- Mark Zuckerberg no se ha pasado por Barcelona. A cambio los organizadores lograron convocar a directivos mundialmente conocidos como John Hanke, fundador de Niantic y creador de Pokémon Go, y Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft.

En su conferencia Hanke calificó la expansión de la realidad aumentada como uno de los “cambios paradigmáticos” de la década, prácticamente al nivel de la popularización de los teléfonos inteligentes. En un tono mucho más sosegado y humanista, Nadella se lanzó a hablar de la necesidad de impregnar de valores éticos el desarrollo tecnológico.

El directivo estadounidense protagonizó además un segundo evento junto al presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, otra de las caras más reconocibles de la feria, en el que anunciaron un acuerdo de colaboración para el desarrollo conjunto de la inteligencia artificial en sus productos.

El MWC sigue creciendo

Casi al instante de cerrarse el recinto ferial ubicado en l’Hospitalet de Llobregat, la organización daba el dato de asistencia: 109.000 personas, 2.000 más que el año pasado y récord absoluto del evento. A pesar de los anunciados problemas de movilidad –los coches de Uber y Cabify han sido otros de los ausentes de esta edición; no así la ya habitual huelga en el metro-, no ha habido graves dificultades para acceder al congreso. Los malos augurios un año más han fallado.

Barcelona tiene garantizada la presencia del MWC al menos hasta 2023, siempre que asegure un “entorno estable y seguro”. Así lo aseguró el año pasado John Hoffman, mandamás de GSMA. A partir de ahí las especulaciones sobre un posible traslado de la feria se repiten edición tras edición. Quedándose hasta ahora en eso: puras hipótesis.

El Mobile de 2020 arrancará el 24 de febrero próximo y durará hasta el 27. En una edición, aquí la primera novedad del próximo año, que contará con la presencia activa, no se sabe aún de qué forma, del festival de música electrónica y experimental Sónar. Una nueva melodía para un congreso en el que cabe casi todo.

Texto publicado en The Objective.

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